Quisiera transformarme en gaviota
para picotear tu ventana,
llevar en el pico las velas
que tú enciendas en la tarta.
Incidir en tus pensamientos
en este día, sin falta,
deseando que te ilumine
la luz de esta llama;
que, aunque tenue, es tuya,
y no te falla.
Con fantasía, hilvano
estas hermosas alas,
para así poder planear
alrededor de tu alma;
alma que quisiera, niña,
a la que tú le mandaras
Camino que sólo es tuyo,
que empiezas cada mañana.
No temas equivocarte, mi niña,
¡Y levanta!
Calma, para recorrer
lo que empiezas en tus mañanas,
pues son los pasos que te marcarán
los vuelos de tus alas.
Dedicado a ti Yoana