Me es grato hablar hoy en este ratito contigo del merecimiento y la dignidad. Hace muchos años vino a mí un libro que en su contenido llevaba consigo un tratamiento del merecimiento, su autora, ya fallecida, ha dejado un legado espiritual y literario enriquecedor. Estoy hablando con el mayor respeto y admiración hacia la autora del bestseller internacional de principios de los noventa.
“USTED PUEDE SANAR SU VIDA” Por LOUISEL. HAY. Esta dama internacional se puede considerar digna y merecedora por la humildad de su obra y de todo aquello que se desprende como enseñanza evolutiva, una asesora metafísica autodidacta que se ofrece con su hacer, ser el espejo de la sencillez de la vida.
A ti te ofrezco este tratamiento de merecimiento, bebe su jugo.
<< Soy dign@ y merecedor/@ de todo lo bueno. No sólo de algo, de un poquito, sino de todo lo bueno. Ahora estoy superando todos los pensamientos negativos que me limitan. Me libero de las limitaciones impuestas por mis padres. Los amo, y puedo ir más allá de ellos. No respondo a sus opiniones negativas ni a sus creencias restrictivas. No estoy atad@ por ninguno de los miedos ni de los prejuicios de la sociedad en que vivo. Ya no me identifico con ningún tipo de limitación.
En mi mente gozo de una libertad total. Penetro ahora en un nuevo espacio de conciencia, donde estoy dispuest@ a verme a mi mism@ de una manera diferente. Estoy dispuest@ a crear ideas nuevas respecto de mi misma y de mi vida. Mi nueva manera de pensar se expresa en experiencias nuevas.
Ahora sé y afirmo que soy una y la misma cosa con el Próspero Poder del Universo. Por eso, ahora prospero de múltiples maneras. La totalidad de las posibilidades se abren ante mí. Me merezco la vida, una vida buena. Me merezco el amor: abundancia de amor. Me merezco tener buena salud. Me merezco vivir cómodamente y prosperar. Me merezco la libertad de ser todo aquello que soy capaz de ser. Me merezco más que eso: me merezco todo lo bueno.
El Universo esta más que dispuesto a manifestar mis nuevas creencias, y yo acepto esta abundancia de vida con júbilo, placer y gratitud. Porque me la merezco, la acepto, y sé que es verdad>> gracias Louise.
Como puedes ver no tiene desperdicio. Lo hice mío porque entendí que para eso fue publicado. Ahí se necesita ver y analizar que este tratamiento precisa ser entendido por una conciencia amplia, porque la mente no es capaz de descifrar. Si lo ofreces a tu ego se subirá a las nubes y tú o yo con nuestra vanidad hará que nos convirtamos en personas creíd@s. Eso está bien que suceda porque de ello aprendemos a recordar, insistiendo, que nosotr@ somos merecedores/ras de todo lo bueno, pero los otros también lo son y no olvidemos la unificación que estamos obligad@s a superar. Una de las superaciones consiste en ver con agrado el bien ajeno, no solo a tus simpatizantes o colegas, aquell@s que suelen bailar con tu sintonía. Las cosas que tu ves o yo veo son ficticias, lo crea la mente ego, ese es el velo del engaño. Llegar a ese conocimiento te libera.
El merecimiento como la dignidad solo espera que un@ sepa reconocerlo y aceptarlo sin esperar que sean los otros quienes lo den, porque l@s otr@s influenciad@s con su mente ego están bajo sus tripulaciones que puede superar, sí, pero quizás no estén en condiciones de usar esa generosidad por estar envuelt@s en esos rizos mentales.
No olvidemos que no somos la mente, la mayoría de los pensamientos no son nuestros, nuestros son aquellos que hacemos uso en el ahora los demás corresponden al ego y aquellos que están aún en los bajos astrales o con nosotros aunque no los veamos.
Cuídate