Sí y no, como todos aquellos que trabajan este tema pueden apreciar el condicionamiento mental del cual sufrimos debido a la identificación con las formas, nos impide el Poder para elegir, por otra parte sabemos que se requiere una gran dosis de conciencia para poder lograrlo. Ahora bien podríamos analizar un poquito… con la voluntad podemos adquirir lucidez, con la lucidez expandir la conciencia, la conciencia expansionada nos puede permitir elegir.
¿Cómo?
Nuestra voluntad de querer algo tiene recompensa, no olvidemos las palabras de un gran iluminado como Jesús, que nos dijo: pedir y se os dará. Así puespidamos lucidez con convicción, amor y humildad. Será necesario insistir hasta que seamos capaces de sentirlo y desearlo como si la vida nos fuese en ello. Con tu permiso te narraré una historia que ilustra lo que te quiero decir.
Un maestro se hallaba a la orilla de un lago impartiendo su charla espiritual con unos chicos, los tenía entusiasmados por todo aquello que les decía y hacía, uno de ellos se dirigió al maestro exaltado de júbilo diciéndole ¿Maestro vos sois Dios? El maestro le contesta…Sí, con una diferencia: que yo lo sé y tú lo ignoras.
¿Maestro cómo puedo llegar a eso? El maestro cogiéndolo de la mano se introdujo en el lago, al cubrirle el agua hasta la cintura del alumno, puso su mano derecha encima de su cabeza y con la izquierda le cogió el hombro derecho diciéndole. ¿Tienes miedo? Él contesta: No. Con suavidad lo introdujo en el agua, pasaron segundos sin que no ocurriera nada poro a medida que el alumno siente la necesidad de salir a respirar nota resistencia, decide esperar pero la urgencia le exige salir fuera del agua. Dando un impulso sale fuera, el maestro lo coge le acaricia y le dice suavemente… cuando lo desees como has deseado salir del agua lo serás.
A veces nos creemos que aquello que hacemos está bien hecho, pedimos las cosas y nos despreocupamos sin tener en cuenta de la creación que nos facilita lo pedido, siendo respetuos@ y agradecid@, observaremos si los resultados nos dicen algo para aprender. Sin embargo no lo analizamos en profundidad ni con coherencia y nos decimos: esto yo no sé hacerlo. Y en la duda lo cuestionamos diciendo: ¿acaso no lo merezco? Nunca pensemos no merecer pues todo el Universo está ofreciéndonos todo cuanto existe en la creación. ¿Bajo qué criterio creemos no merecerlo?, alguien puso estas ideas en nuestra mente, el error fue que las creyéramos y las introdujéramos haciéndolas nuestras. En otro ratito te hablare del merecimiento.
CUIDATE.